Cambios en Malasia… ¿o más de lo mismo?

Hace pocos días las elecciones generales en Malasia arrojaron un sorprendente resultado. La coalición oficialista de centro derecha fue derrotada y apartada del poder por primera vez desde 1974. Barisan Nasional (en bahasa significa Frente Nacional) agrupa a 14 partidos entre los cuales hay tres que solían representan a los diferentes grupos étnicos del país: Los Malays (descendientes de los habitantes originales y musulmanes), los de origen chino e indio (pero de nacionalidad malaya).

La cuestión étnica es un tema clave para entender la política del país aunque en esta ocasión parece haberse moderado en función del conflicto central que era la conflictiva figura del primer ministro Najib Razak (en Malasia como en muchos países de Asia a las personas se las llama por su primer nombre, sea en forma pública o privada. Por ejemplo, cuando estuve en la Universidad de Malasia me decían Dr. Fernando).

¿Qué cambió con las elecciones del pasado 9 de mayo?

En primer lugar la derrota del Barisan, heredero directo del partido que lideró la independencia y del partido que hizo de puente y referencia: Organización Nacional de los Malays Unidos (UMNO por sus siglas en inglés).

En segundo lugar la partición de la coalición dominante del oficialismo y el pase y posterior alianza de un sector disidente con los principales grupos opositores, lo que permitió vencer al oficialismo a pesar de un grosero gerrymandering de parte de Najib (quien gobernaba desde 2009).

En tercer lugar, el liderazgo de Mahatir Mohamed. El triunfo opositor se explica en gran parte por Mahatir, quien no solo había sido Primer ministro y líder del Barisan entre 1981 y 2003, además es considerado una especie de “padre fundador” de la Malasia moderna. Mahatir tiene 92 años (!!) y abandonó su retiro para enfrentar a Najib, quien fue su discípulo y sucesor.

En cuarto lugar, se debe mencionar la alianza de los ex (¿?) adversarios Mahatir y Anwar Ibrahim. La alianza de dos “enemigos” políticos no debería sorprender a nadie a esta altura del partido, pero la relación de estos dos hombres es bastante particular. Mientras Mahatir fue primer ministro, Ibrahim (no es su apellido familiar) fue ministro de finanzas, llegando a ser número 2 del gobierno. Su popularidad creció más, luego de desempeñar un papel clave en la crisis asiática de fines de los 90. En 1998, Newsweek lo eligió como el personaje del año en Asia.

Sin embargo la ambición de Ibrahim lo llevó a enfrentar a quien mencionaba públicamente como su “padre político” y en ese momento hombre (muy) fuerte de Malasia. Ibrahim no solo no concretó su intención de alcanzar el liderazgo, sino que, además, fue despedido de su cargo. Al mismo tiempo comenzó a ser perseguido judicialmente. Primero por corrupción, para luego ser condenado por una confusa acusación de “sodomía” que, en un país musulmán, es un delito que se paga con la cárcel.

El juicio fue repudiado por la comunidad internacional pero aun así Ibrahim terminó tras las rejas. Si bien logró salir anticipadamente ddespues de algunos años, volvió a perder su libertad tiempo después por la misma causa, aunque ya con Najib en el poder. La nueva condena le impedía ser el candidato opositor para el que parecía el hombre indicado.

La alianza entre Mahatir e Ibrahim y la misma elección, se realizaron con Ibrahim en la cárcel. Mientras tanto su esposa, Wanna Aziza, lo reemplazó encabezando política y electoralmente, al partido y ocupando ahora mismo el cargo número dos del gobierno.

Mahatir se comprometió con ellos a conseguir un perdón total (que finalmente otorgó el rey) si triunfaba en las elecciones. También se comprometió a traspasarle el cargo a su ex delfín luego de dos años. La unión de ambos fue demasiado para el desacreditado Najib, sobre quien pesaban fuertes denuncias de corrupción.

Por último, muchas preguntas quedan flotando, pero las principales tiene que ver con las tensiones entre los heterogéneos partidos que conformaron la triunfante Pakatan Harapan (pacto de la esperanza), la relación entre los, ahora nuevamente aliados, Mahatir e Ibrahim, la edad de Mahatir y los complejos vínculos de Mahatir con China. To be continued…..

 

Fernando Pedrosa
 

 

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